¿Se dió cuenta que en las escuelas no enseñan a invertir?
Tampoco en las carreras de grado, aún cuando es uno de los pocos caminos que lleva a la libertad financiera, ya que permite romper con la dependencia entre las horas trabajadas y los ingresos personales.
Invertir para el futuro es una idea en la que usted y yo estamos de acuerdo. De hecho, ese es el objetivo de la famosa “jubilación”, solo que allí nos obligan a entregar nuestro dinero al gobierno durante 30 años para que ELLOS lo “inviertan” por nosotros (¡como si lo hicieran bien!).
El gobierno te dice que invertir para el futuro es tan importante que hasta necesita quitarte tu dinero para “ayudarte”. “Es por tu bien y vos no sabés hacerlo”, insiste. Curiosamente, el gobierno invierte como “jugador ebrio” pero a vos no quiere enseñarte a hacerlo.
Para quien tiene la suerte de cruzarse con el mundo de las inversiones, aprender a invertir corre por su propia cuenta.
Muchos piensan que para invertir con éxito es necesario estudiar economía, finanzas, contabilidad. Estos temas sí se enseñan en los colegios y universidades.
Sin embargo, ni siquiera los economistas más reconocidos han logrado ser inversores exitosos. ¿Acaso hay algún premio Nobel de Economía que esté en alguna lista de personas ricas? No. Ninguno.
El propio John Maynard Keynes, uno de los hombres más influyentes de la economía del siglo XX, quedó prácticamente en bancarrota tras un tiempo de especular con la libra esterlina en el mercado de monedas.
Por el contrario, los inversores más exitosos han tenido poca o nula formación académica en economía.
Si saber de historia te hiciera ganar dinero, los bibliotecarios serían multimillonarios.
Warren Buffett
Cuando Buffett terminó el colegio secundario, no quería seguir estudiando. Él ya había encontrado su vocación y pensaba que seguir una carrera solo le haría perder el tiempo.
De todos modos, accedió con desgano a inscribirse en la universidad por presión de su padre. Allí se esforzó por estudiar muy rápido para salir de ella lo antes posible, logrando terminar sus estudios 1 año antes.
Pero cuando por fin se dispuso a dedicarse a lo que le gustaba, su padre le hizo un último pedido: estudiar en la prestigiosa Universidad de Harvard.
Solo por el amor y la admiración que tenía por su padre, Buffett hizo el intento de ingresar, pero fue rechazado (hasta el día de hoy la universidad no entiende cómo llegaron a rechazar al mejor inversor de la historia). Finalmente, su padre dejó de insistir.
Por su parte, Charlie Munger, exitoso inversor y socio de Warren Buffett desde hace medio siglo, nunca tomó un curso de economía ni de inversiones. Solo estudió abogacía y eso fue gracias a que, por un influyente amigo, le permitieron asistir a la universidad sin haber terminado la preparatoria (decidió abandonarla a los 19 años).
Peter Lynch es licenciado en historia. George Soros es licenciado en ciencias políticas. Ray Dalio, matemático. Carl Icahn, abogado. Mohnish Pabrai, ingeniero.
¿No es curioso que ninguno de ellos sea economista? En realidad hay una explicación para todo esto.
No es una cuestión de conocimiento
Algunos años atrás tuve la oportunidad de hacer un curso sobre inversiones con el único profesor recomendado por Warren Buffett: Bruce Greenwald, en la universidad de Columbia, en Nueva York, allí donde nació la estrategia de “Inversiones de Valor”.
En la última clase, Greenwald sentenció: “no creo que pueda enseñarse a ser un buen inversor. Después de todo lo que enseñamos aquí, el 80% de mis alumnos termina tratando de adivinar cuál será el precio del petróleo en los próximos meses. Eso no es invertir”.
“Toda la matemática que se necesita para invertir se aprende en 4to grado de la escuela primaria”, repite Peter Lynch (historiador). Y aún así, el 95% de los inversores fracasa.
Resulta que en las inversiones, el conocimiento no hace la diferencia, sino las cualidades personales: disciplina, paciencia, pensamiento independiente, tal como bien viene explicando Buffett desde hace décadas.
Por eso, cuando tenga que estudiar sobre inversiones, no vaya por el camino que sigue el 95% que fracasa.
Siempre es mejor aprender de aquellos que tengan verdadera experiencia, ya que ellos mejor que nadie pueden transmitir aquellos aspectos importantes para el éxito, y que muchos desestiman.
Hay 2 tipos de fuentes de aprendizaje: temas generales, y temas específicos.
Para temas generales sobre inversiones, algunos de los libros infaltables son:
- El inversor inteligente, de Benjamin Graham
- Un paso por delante de Wall Street, de Peter Lynch
- Margen de seguridad, de Seth Klarman.
Los temas específicos, se refieren a leer la información particular de cada empresa antes de tomar una decisión de inversión. Para ello, conviene no depender de analistas que la “interpreten”, sino uno mismo leer la fuente de primera mano.
Por ejemplo, si usted quiere invertir en Google, puede acceder a su reporte anual para inversores donde puede encontrar detalles del negocio, riesgos, balances, etc.
Para el caso de Google, puede encontrar el último reporte aquí (a simple vista parece mucha información, pero con la práctica uno se acostumbra a extraer de cada reporte la información que busca con facilidad).
Este tipo de reporte es generado por todas las compañías que cotizan en la bolsa de valores.
Una vez que sabe dónde encontrar información valiosa, lo único que resta es estudiarla por mucho tiempo hasta perfeccionar su método.





….e intencionadas…. (perdón por el error ortográfico)
Coincido 100% sobre este artículo, lamentablemente la mayoría de las crónicas sobre inversiones son tendenciosas y intencionadas, con la intención de inducir a comprar instrumentos para beneficio de ALyC en concepto de comisiones.
Hay q tener paciencia y mente fría para no dejarnos llevar por las emociones y sentimientos de la manada….
En otras épocas nos enseñaban a ahorrar desde el jardín y hoy lo unica q publicitan es el consumo, más en ninguna currícula secundaría ni universitaria esta presenta la educación financiera. Lamentable, Así nos va.
Atte.